Contaminación electromagnética

Así como existe la contaminación del agua, de la tierra y de la atmósfera, también existe la contaminación electromagnética —llamada a veces electropolución o electrosmog—, caracterizada por el exceso de radiaciones y campos electromagnéticos generados por equipos electrónicos: Torres de alta tensión, transformadores, todo tipo de antenas de telefonía y radiocomunicación, el wifi y todos los electrodomésticos (móviles, hornos microondas, televisores, neveras…). En definitiva, todos los aparatos que requieren un cableado de energía eléctrica para funcionar.

Desde hace más de 7 décadas se conocen los efectos nocivos de la contaminación electromagnética para la salud ambiental y corporal, y lo vulnerables que son las células a tales radiaciones. Ya no se puede ocultar el creciente número de personas electro-sensibles en todo el mundo: personas que, instintivamente, son como indicadores del umbral biológicamente soportable, y cuyo cuerpo enferma —y hasta puede morir— de persistir en un entorno saturado de electropolución.

A pesar de las evidencias científicas y sociales, la mayoría de la gente no sabe nada porque no tiene información veraz al respecto, y porque los gobiernos consienten la desinformación, los imperativos de la industria de las telecomunicaciones —imbricada con la industria armamentística— y la promoción ciega, sin límites, de las nuevas tecnologías digitales. Con ellas se pretende robotizar una ingente cantidad de acciones, privándonos y enajenándonos progresivamente del vínculo natural con la vida, y saturando el planeta entero de radiaciones altamente nocivas como la 5G, 6G, etc.

Preguntas

5G comodidad y rapidez en descargar datos a cambio de sacrificar el equilibrio natural. ¿Es eso progreso o involución? ¿inteligencia o estupidez humana?

  • Científicos, médicos y expertos medioambientales de más de 200 países piden con urgencia que se paralice el despliegue de la red inalámbrica 5G, incluida la red 5G de los satélites espaciales.
  • La implantación del 5G incrementará masivamente la exposición a la radiación de radio-frecuencia (RF) de las telecomunicaciones, acumulándose a la ya existente con las actuales redes 2G, 3G y 4G. La radiación de radio-frecuencias ha demostrado ser perjudicial para los seres humanos y el medio ambiente.
  • El despliegue del 5G constituye un experimento sobre la humanidad y el medio ambiente que, bajo el prisma del derecho internacional, puede definirse como un crimen contra la humanidad.

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